Persona triste en su escritorio al volver al trabajo después de una pérdida

¿CÓMO VOLVER AL TRABAJO DESPUÉS DE PERDER A ALGUIEN?

Lo que nadie te prepara para enfrentar

Hay algo profundamente desconcertante en tener que regresar a trabajar cuando estás en duelo, ya que por dentro sientes que todo tu mundo se ha derrumbado. Todo sigue su ritmo habitual, las reuniones, los correos, los plazos, y tú estás ahí con tu dolor, sentado frente a una pantalla o detrás de un mostrador, preguntándote cómo es posible que la vida continúe como si nada.

¿Cómo se supone que voy a concentrarme en el trabajo durante mi duelo?

Si te haces esa pregunta, quiero que sepas que es completamente comprensible. Volver al trabajo después de perder a alguien que amamos es uno de los momentos más difíciles del duelo y a la vez, uno de los que menos atención recibe. Nadie te enseña a hacerlo. Nadie te dice que puedas llorar en el baño entre reuniones, que la memoria te falle, que una simple pregunta de un colega: «¿cómo estás?» pueda quebrarte por dentro.

Hoy quiero acompañarte con este tema.

EL REGRESO AL TRABAJO: UNA PÉRDIDA DENTRO DE LA PÉRDIDA

Volver al trabajo implica mucho más que retomar tareas. Es la primera vez que el mundo te pide que «funciones» después de que todo ha cambiado. Y esa exigencia, aunque a veces no sea intencional, puede sentirse como una traición a tu dolor.

Además, el trabajar mientras estás en duelo suele traer a la luz lo que se llama pérdidas secundarias en el duelo: la pérdida de la identidad que tenías antes de la pérdida, la pérdida de la concentración, la pérdida de la motivación en el trabajo. Estas pérdidas no son menores. Son parte del proceso de duelo y merecen ser nombradas.

Podrías notar que:

  • Tienes dificultad para recordar cosas simples o tomar decisiones
  • Te irritas con facilidad, incluso con personas que aprecias
  • Sientes que estás en «piloto automático» la mayor parte del día
  • Se alternan momentos de aparente normalidad con momentos de derrumbe
  • El cansancio es tanto físico, como emocional y mental

Todo esto es una respuesta normal a una pérdida importante en tu vida. 

¿CUÁNDO ES EL MOMENTO INDICADO PARA VOLVER?

Esta es una pregunta que no tiene una respuesta única. Cada persona, cada duelo y cada contexto laboral son distintos.

Algunas personas prefieren volver pronto porque el trabajo les da estructura y distracción. Otras necesitan más tiempo para atravesar la intensidad inicial del dolor. Ninguna de las dos opciones está mal, siempre que la decisión venga de ti y no de la presión externa.

Lo que sí es importante es ser honesto contigo mismo sobre lo que puedes soportar. Volver demasiado pronto, sin haber tenido espacio para tu dolor, podría hacer que el duelo se postergue o se complique. Y si sientes que tu dolor está impactando seriamente tu capacidad de funcionar semanas o meses después del regreso a tu trabajo, podría ser una señal de que necesitas acompañamiento profesional.

LO QUE PUEDES HACER PARA ATRAVESAR ESTE MOMENTO

Regreso al trabajo durante el duelo, consejos y acompañamiento

No te voy a decir que será fácil porque sé que no lo es. Pero sí que hay cosas que podrían ayudarte a caminar este regreso a trabajar mientras estás en duelo, con un poco más de compasión hacia ti mismo.

  1. Habla con alguien de confianza en tu trabajo. No tienes que contarle todo a todo el mundo, pero identificar a una persona, un colega cercano, tu supervisor o alguien de recursos humanos que esté al tanto de lo que estás viviendo, puede aliviar mucho la presión de «actuar normalmente» todo el tiempo.
  2. Establece pequeños rituales que te anclen. Una bebida caliente antes de comenzar, cinco minutos de silencio al mediodía, una canción en el trayecto al trabajo… Los rituales no eliminan el dolor, pero le dan al cuerpo y a la mente señales de que puede existir una pequeña estructura en medio del caos interno.
  3. Date permiso para no estar bien. Si necesitas salir un momento, pedir un plazo extendido, acortar tu horario laboral o simplemente estar más callado que de costumbre, está bien. No tienes que fingir que estás recuperado cuando aún estás en pleno proceso de duelo.
  4. Reduce las expectativas que tienes sobre ti mismo. El duelo consume una enorme cantidad de energía; energía que antes usabas para trabajar, concentrarte, crear. Por un tiempo, quizás lo que puedas dar sea menos que antes. Eso es completamente comprensible.
  5. Busca un espacio para tu duelo fuera del trabajo. El trabajo puede darte estructura, pero no puede ser el único lugar donde existes. Necesitas tiempo y espacio, dentro de tu semana, para sentir, para recordar, para llorar si es necesario. Nuestro grupo de apoyo puede ser ese espacio. Recuerda que el duelo que se suprime no desaparece: se acumula.

CUANDO LOS COLEGAS NO SABEN QUÉ DECIR

Es muy probable que cuando regreses, algunas personas digan cosas con buena intención, pero que te duelan. Frases como «tienes que seguir adelante» o «al menos ya no sufre» suelen decirse desde la incomodidad que muchos sienten frente al dolor ajeno, no desde la maldad.

Podrías tener preparada una respuesta corta para esos momentos, algo como: «Gracias por pensar en mí. Estoy atravesando el proceso de duelo a mi ritmo.” No tienes que excusarte con nadie en ese momento, solo protegerte.

Y si alguien simplemente te pregunta «¿cómo estás?» y lo dice de verdad, también está bien responder con honestidad: «No muy bien, pero aquí estoy.» 

EL TRABAJO COMO PARTE DEL PROCESO, NO COMO ESCAPE

Hay una diferencia importante entre usar el trabajo como un espacio que te da estructura y usarlo como un lugar donde escapar del dolor. El primero puede ser saludable; el segundo, a la larga, complica el duelo.

Si notas que trabajas de manera compulsiva para no tener que sentir, que te niegas a darle permiso a tu tristeza porque «no puedes darte el lujo», o que el cansancio se vuelve extremo sin que puedas explicarlo, podría ser una señal de que tu duelo necesita más espacio del que le estás dando.

El dolor no desaparece porque lo ignores. Solo se queda esperando a ser atendido.

Y PARA CERRAR…

Regresar al trabajo tras la muerte de un ser querido es uno de esos umbrales silenciosos del duelo de los que muy pocos hablan. No hay un manual, no hay una fecha correcta, no hay una forma perfecta de hacerlo. Solo existe tu camino, con tus tiempos, con tu dolor y con tu fortaleza única.

Lo que sí quiero que sepas es que no tienes que atravesarlo solo. Si sientes que necesitas un espacio donde puedas hablar de lo que estás viviendo sin tener que fingir, nuestro grupo de apoyo está aquí para ti. Un lugar real, con personas que también han tenido que volver al mundo cuando aún no estaban listas.

Sigo aquí, caminando contigo.

Jessica

¿Te identificaste con algo de lo que leíste hoy? ¿Cómo fue tu regreso al trabajo después de tu pérdida? Cuéntanos en los comentarios. Tu experiencia puede acompañar a alguien más que está pasando por lo mismo.

Trabajemos tu duelo juntos

Grupo de Apoyo para el Duelo Consciente

Inscripciones Abiertas

Leave A Comment

Artículos Relacionados