Duelo infantil durante el horario escolar

La muerte paraliza no sólo la rutina diaria de los adultos sino también la de los niños que deben reacomodarse a una nueva escena familiar en la que esta pérdida tiene el protagonismo. Sin embargo, es primordial que el niño vuelva a su rutina diaria lo más pronto posible convirtiéndose el colegio en un gran espacio de contención. Para ello tanto los padres como los maestros deben saber cómo ayudar a este pequeño en duelo durante el horario de clases y cuáles serán las conductas más frecuentes durante los primeros meses.

Cuando el niño regresa a clases luego de la muerte de un familiar es normal que no actúe de la misma manera que lo hacía antes de esta triste noticia. Su rendimiento ya no será el mismo por lo que te mencionaremos cuáles son las conductas más importantes de un niño en duelo durante sus horas escolares para así saber actuar en consecuencia:

  • Llantos en los que expresa su tristeza y anhelo por estar con su ser querido. Es usual que esta muerte origine ataques de llanto y tristeza repentinos producto de los recuerdos que afloran en la mente del pequeño.
  • Mayor propensión a olvidarse de las cosas. Estos problemas de memoria producto del trabajo de duelo generan que no sólo sea difícil hacer los deberes sino también olvidarse de hacerlos o bien no recordar las fechas de los exámenes.
  • Falta de atención y concentración durante el horario escolar. Esto se debe a que los niños pasan largas horas pensando en la muerte de su ser querido haciéndose muchas preguntas en las que el deseo de volver a ver a su familiar estará más latente que nunca. Se muestra distraído y desanimado producto de este trabajo interno que consume gran parte de su atención. Este bajo rendimiento debe ser comprendido en el marco de una pérdida que daña sus emociones y hace imposible concentrarse en los deberes de la escuela.
  • Surgen nuevos temores y ansiedades.  Los niños en duelo sienten un profundo temor a que otro ser querido se muera pronto mientras que también sienten miedo a que sus amigos ya no lo quieran porque ha tenido una muerte en su familia. Esta conducta se expresa a través de la dificultad del niño de separarse de sus padres o bien de sus deseos de quedarse con un adulto durante los recreos en vez de querer ir a jugar al patio.
  • Bajo rendimiento escolar debido a la falta de atención y concentración. Se trata de una conducta normal y predecible en estas situaciones pero que no debe prolongarse durante mucho tiempo ya que los niños pueden sentirse angustiados por la falta de buenos resultados.

El colegio es, luego de la familia, el principal espacio de contención para los niños por lo que allí será el lugar donde se podrán observar los síntomas del duelo con mayor frecuencia. Por lo tanto, es primordial que los profesores y el personal docente cuenten con los conocimientos necesarios para que el niño encuentre en el  aula un espacio seguro y de sanación. Por un lado, el maestro debe hablar con los padres o familiares para informarse sobre esta pérdida y conocer cómo ha sido la conducta del niño durante los días siguientes a esta noticia. Esta comunicación regular permitirá dar a conocer a los padres cuáles serán las herramientas que se aplican en el aula y cómo ha respondido el niño dentro de este espacio.

De esta manera, los maestros podrán hablar con el alumno y mostrarse predispuestos a acompañarlo en este proceso sin temor a las posibles presiones que pueda sentir en el aula. Los niños en duelo suelen sentir en el aula que tanto sus compañeros como profesores están continuamente vigilándolo para observar cómo evoluciona en su proceso de duelo por lo que es importante que el profesor le comunique al niño de que es posible que salga del aula cuando se sienta abrumado por la situación solicitando siempre permiso para poder tomarse unos minutos y así evitar que otros niños lo vean llorar.

Los niños muchas veces sienten tranquilidad al tener una foto del ser querido que ha muerto. Esta imagen puede servirle para sentirse seguro y cerca de su familiar durante el horario de clase ya que puede sacarla cuando necesite unos minutos de aliento. También es importante que los más pequeños de la familia puedan realizar llamadas telefónicas para así quedarse tranquilos de que su familia está bien. Luego de la muerte de un ser querido, es usual que los niños tengan miedo de que les suceda algo similar a sus padres o hermanos por lo que esta comunicación permitirá que el niño mantenga la calma sobre lo que sucede en su casa.

Por otro lado, es primordial que los niños retomen sus rutinas cotidianas por lo que es necesario que se mantengan las exigencias de horarios y conductas pero siempre considerando que la capacidad de atención y concentración de un niño en duelo es mucho menor por lo que es posible brindarle más tiempo para la entrega de trabajos o espacios con mayor tranquilidad en donde realice sus exámenes.

En todos estos casos, y en cada una de las decisiones que tomen los profesores para acompañar al alumno en duelo, tanto los docentes como los directivos deben hablar con el niño sobre esta muerte y mostrarle su predisposición a escuchar sus sentimientos durante este proceso de duelo. Es importante que al hablar sobre la muerte, los profesores no utilicen eufemismos como “partió”, “se durmió” etc. ya que podrían confundirlo y perjudicar su sano duelo.

También es importante hablar con el resto de los compañeros del niño en duelo para que, una vez obtenido el permiso de la familia para hablar de esta muerte con la clase, el resto de los alumnos pueden conocer cómo nos afecta esta pérdida, qué sentimientos están involucrados y cómo nos gustaría a nosotros que nos traten en una situación similar creando entre todos diferentes maneras de ayudar al compañero en duelo durante sus primeras semanas de clases. Durante esta charla, los niños también deberán saber que habrá conductas del doliente que antes no solía hacer y que será usual poder verlo enojado o triste.

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Comentarios

  1. florencia dice

    Hola Evelia, en fechas tan especiales como cumpleaños o aniversarios es frecuente que las emociones y los recuerdos estén a flor de piel como si fuera el primer día de duelo. Se trata de fechas emocionalmente exigentes en donde inevitablemente reparamos en esta ausencia. Respecto a los resultados de la terapia, sería útil que puedas hablar con el psicólogo de tu hija respecto a estas dudas que tienes sobre sus avances en el duelo así como de estos ataques de ansiedad que ha tenido. Un fuerte abrazo.

  2. Evelia Ayala dice

    Tengo una niña de 9 años ella sufrió una perdida de su madrina tiene un año de fallecida pero mi niña se a puesto muy mal le dan como ataques de ansiedad dice que le falta el aire, y ya la llevamos al sicólogo pero no vemos resultado y el 3 de marzo fue su cumpleaños de la fallecida,y dice mi niña que se acordó mucho de ella y se puso otra ves mal por favor denme un consejo, ya hablamos con ella pero se queda callada…que difícil situación gracias.

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