Síntomas del duelo patológico en los niños

Para cualquier persona adulta, la pérdida de un familiar es una situación difícil y dolorosa pero para los niños lo es aún más. Muchos pequeños sufren la pérdida de sus abuelos, tíos e inclusive padres o hermanos. Cuando los niños experimentan la muerte de un ser querido, su interpretación, percepción y comprensión de lo que la muerte significa dependerá de su etapa en el desarrollo cognitivo y emocional.

El duelo patológico en los menores se caracteriza por la intensificación del dolor producido por la pérdida al punto que bloquea sus mecanismos para la elaboración del duelo manifestándolo a través de conductas no adaptativas. Este duelo patológico podrá observarse en los niños a través de las siguientes respuestas o conductas:

- Esperanza crónica de que la persona fallecida volverá en algún momento de su vida.

- Falta de sueño y de apetito con un miedo prolongado a estar solo.

- Puedes encontrar al pequeño buscando a la persona fallecida, hablando con él o bien imaginando que vive con él por las noches y que juegan juntos. Inclusive puede manifestar que lo ve.

- Temor profundo y crónico de perder al otro progenitor u otra persona de su círculo íntimo.

- Necesidad de permanecer con las personas sobrevivientes por temor a nuevas pérdidas e imitación excesiva de la persona desaparecida.

- Alteración en la conducta expresada en el bajo rendimiento escolar. También suele manifestarse en una regresión a comportamientos de un niño más pequeño.

- Trastorno depresivo, desinterés y negación prolongada. Esto incluye el aislamiento social y de sus amigos y desinterés en sus actividades habituales.

Se trata de respuestas normales cuando se atraviesa un proceso de duelo pero que se transforma en patológico cuando se evidencia una intensidad y persistencia de la sintomatología durante un período prolongado de tiempo. Los adultos no pueden impedir que los niños experimenten estas pérdidas ni evitar el dolor que les produce pero si pueden acompañar a los niños para que experimenten el duelo de una manera más saludable. A continuación te mencionaremos algunas sugerencias para que ayudes a tu hijo a elaborar este duelo:

- Es aconsejable que el niño asista al funeral para que se pueda despedir de la persona fallecida. Para que se trate de una participación positiva debes explicarle en qué consiste el funeral y cuáles son las posibles reacciones que tendrán las personas que asistan.

- Permite que sus niños expresen sus emociones libremente ya sea través del llanto, la rabia e inclusive pueden somatizar las emociones en forma de dolores físicos. Recuerda que llorar cuando un ser querido se muere es una reacción normal y muy sana.

- Los niños necesitan tener información apropiada para su edad sobre qué es la muerte. Los padres no deben tener miedo de hablar de estos temas con los niños por temor a hacerles daño. Sin embargo, es saludable que podamos brindarle información concisa sobre lo que la muerte significa sin utilizar eufemismos que pueden confundirlos.

- Pregúntale cómo se siente, qué cosas extraña, qué dudas le han quedado, etc.  No lo presiones si observas que le cuesta expresar sus sentimientos. Házle saber que estarás ahí cuando quiera compartirlos.

-Recuérdale que puede preguntar sobre esta muerte cuantas veces lo necesite ya que esto le permitirá completar su proceso de entendimiento sobre esta pérdida.

Para que el proceso de duelo del niño se desarrolle de manera saludable es primordial brindarle un ambiente de seguridad, protección, afecto y contención. Si observas conductas inhabituales en tu niño durante un período prolongado de tiempo es aconsejable que consultes con un psicólogo para que pueda brindarle al pequeño las herramientas correspondientes para resolver este duelo de forma adecuada.

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