Duelo Complicado en Niños y Adolescentes

Al igual que los adultos, los niños y adolescentes deberán atravesar el proceso de duelo luego de la pérdida de un ser querido para así equilibrarse emocionalmente y retomar su rutina en la escuela, con los amigos y en la casa. Sin embargo, algunos niños no pueden transitar este camino de manera saludable por lo que pueden mostrar dificultades para elaborar esta pérdida. A continuación te informaremos sobre los signos del duelo patológico o complicado en los niños y cuáles son los factores que podrían influir en la inadecuada elaboración de esta muerte.

 

DUELO COMPLICADO EN NIÑOS

Cuando se impide el proceso de duelo, el dolor puede adoptar formas poco saludables afectando negativamente el estado emocional y físico del doliente.

 

Si bien el duelo es una reacción emocional saludable que nos permite adaptarnos a una nueva realidad sin este ser querido, su prolongación a lo largo del tiempo sin mostrar signos de resolución podría llevar a un duelo complicado. En este sentido, el duelo complicado o patológico se produce cuando no se muestran signos de resolver este duelo luego de haber transcurrido al menos un año de esta pérdida. Es decir, el niño parece estar atrapado en su proceso de duelo convirtiendo a este dolor en una forma de vida. Cuando esto ocurre, el doliente no ha llevado a cabo algunas tareas sumamente importantes que asigna el proceso de duelo. Por un lado, adaptarse a la pérdida significa aceptar la realidad de esta muerte para así trabajar a través del dolor que ésta genera. Por otro lado, implica adecuarse a una nueva vida en la que este ser querido ya no estará para recuperar nuestro sentido de la vida y destinar estas energías a las relaciones sociales y familiares.

 

 

SÍNTOMAS DEL DUELO PATOLOGICO O COMPLICADO

El duelo patológico podría definirse como un estado de duelo crónico en el que no se observan mejoras a lo largo del tiempo.

 

Los niños que están atravesando un proceso de duelo complicado pueden identificar en ellos muchos de los signos considerados saludables. La diferencia entre ambos radica en el tiempo ya que el duelo patológico suele perdurar un período de tiempo excesivamente largo expresando una intensa identificación en el ser querido fallecido al igual que reacciones y emociones desmesuradas. Por lo tanto, este duelo se convierte en patológico cuando se observa que los síntomas transitorios se convierten en prolongados. En este sentido, los adultos pueden identificar en los niños los siguientes signos de alerta:

 

  • Evita hablar de la muerte de su ser querido y no se observan respuestas frente a esta pérdida en el largo plazo.

 

  • Fuertes sentimientos de tristeza y desinterés durante un largo período de tiempo por actividades que antes solía hacer. También mostrará desesperanza, impotencia e incapacidad para sentir momentos de alegría.

 

  • Cambios en el sueño y la alimentación por períodos prolongados. Pueden producirse aumentos o pérdidas de peso así como dificultades para conciliar el sueño.

 

  • Enojo y euforia inapropiada a lo largo del tiempo que es acompañada por una declaración persistente sobre los deseos de unirse junto al ser querido fallecido. Puede inclusive causarse autolesiones debido a su anhelo de reencontrarse con él.

 

  • Pérdida del sentido de la vida debido a la culpa y depresión prolongada vinculada a lo que podrían haber hecho para evitar esta muerte sintiendo un profundo rechazo a la ayuda que puedan ofrecerle los demás.

 

  • Aislamiento social y autoabandono prolongado que incluye la pérdida de interés en las relaciones familiares y sociales junto con la falta de deseo para asistir al colegio. Inclusive expresará dificultades para seguir adelante con sus rutinas normales.

 

 

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL DUELO COMPLICADO

El duelo complicado en los niños puede verse influenciado por múltiples factores sociales, personales y psicológicos que podrían prolongar este proceso sin encontrar una resolución al mismo.

 

Entre estos factores podemos destacar los siguientes:

 

  •  Tipo de vínculo establecido entre el niño y la persona fallecida. Cuanto más dependiente haya sido este vínculo, mayores probabilidades habrá de que el niño tenga problemas de adaptación a esta ausencia.

 

  •  Si el niño ha experimentado muertes múltiples de personas cercanas. Esto puedo ser aún más complejo si antes o después de estas muertes se ha producido otro tipo de pérdida como el divorcio de sus padres, el cambio de la escuela, etc.

 

  • Si ha sido una muerte repentina o bien si se ha producido esta pérdida luego de una enfermedad crónica que les ha brindado la posibilidad de tener un mayor tiempo para adaptarse a esta triste noticia. En caso de una muerte repentina, los sobrevivientes no han podido decir adiós a su ser querido impidiendo un cierre a la relación.

 

  • Ausencia de contención social y familiar del niño para elaborar esta pérdida en un espacio donde ser escuchado y expresar sus emociones sin vergüenza.

 

  • Si la muerte ha tenido componentes de violencia involucrados como en el caso del suicidio, accidente de tránsito o víctima de un asalto. Las preguntas sobre qué podría haber hecho para evitarlo surgen una y otra vez al punto de poder sentirse responsable de no haber prevenido esta muerte.

 

  • Factores psicológicos que expresan falta de herramientas personales para adaptarse a los cambios de la vida. Este duelo complicado puede verse influenciado por una falta de flexibilidad del niño para adaptarse emocionalmente a momentos difíciles.

 

El duelo complicado se puede diagnosticar cuando no se observan mejoras en el doliente a lo largo del tiempo indicando que su resolución normal se ha retrasado por alguna razón. No dude en acudir a la ayuda de un profesional si observa que han pasado varios meses desde que ha ocurrido esta muerte y aún las emociones del niño son tan intensas que no puede comenzar a retomar gradualmente su rutina habitual.

Te gustó este artículo? Compártelo

Comentarios

  1. Consuelo Macías dice

    Buen Día! Me gustaría que me apoyara con información acerca de este tema para ayudar a mis hijos de 17, 11 y 7 años respectivamente todos varones y a mi, por el duelo de la desaparición de mi esposo desde hace casi 7 años,

¿Qué opinas?

Tus comentarios y sugerencias son bienvenidos!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.